ADAIR ZEPEDA
marzo 13, 2026
(Texcoco, MĆ©xico, 1986). M.C., Economista. Director de Ediciones Ave Azul (aveazul.com.mx). Premio Internacional Iberoamericano “JosĆ© Gorostiza” 2025; Certamen Literario JosĆ© Arrese 2023, 1er lugar en poesĆa; Premio Nacional de cuento ‘Gabriel Borunda’ 2021; XVI Premio Nacional de poesĆa Tintanueva 2014; 1er lugar III certamen Buscando la Muerte, del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, 2014. Publicaciones recientes: Sacrificar mariposas (Diablura, 2025), La lira encantada (Alja Ediciones, 2025), Corona de ascuas (Letras de Barro, 2024), Los pasillos de la muerte (Tintanueva, 2022), Los ojos del gato (Ave Azul-Alja, 2021), Glosa del reproche (Letras de barro, 2020), Ofrenda de palabras (Versoterapia, 2020), Reminiscencias (Tintanueva, 2014; Ave Azul, 2019), y RaĆces bajo las rocas (Alja Ediciones, 2016). Miembro y editor del Colectivo Entrópico (2003-2024). Columnista en Opinión de YucatĆ”n. Disponibles en Amazon y SmashWords.
aveazul.com.mx - Fb: Ediciones Ave Azul - adairzv@gmail.com - IG: Adarkir – X (Twitter): @adairzv
I (ascua)
Escapa ahora del estĆo, del calor,
de la llama que se desborda en la frente,
de esta consumación del verano
desde las entraƱas,
escapa de la rabia del relƔmpago,
de su bĆ”lsamo de almĆbar petrificado.
Dentro del cuerpo se labra la sal y la rutina,
diezmada por el reverberar de las flores
en la distante plaza de armas,
como si la leña estuviera húmeda
y no hubiera noche menos larga.
Acaso si el poeta imagina la flama
ha de arder junto con ella,
y su vocación serÔ un incendio acertado
que se repetirĆ” en cada ascua,
¿acaso no escucharemos el verano
con la elocuencia de las espigas diminutas?
Son muy dulces las partituras de la pira.
II (Volver)
Conozco a profundidad la superficie del cĆrculo
a fuerza de buscar cada arista de la esfera,
cortar un gajo y rendirme ante la herida,
el beso, la sangre al correr, faro entre lirios,
para reconocer las formas del espejismo.
He perfeccionado el juego de la repetición
{sus intentos de madrugada obstruida}
para que la rueca no me sorprenda;
asĆ los lazos me calzan el cuello,
no alcanzarƔn su ruptura.
No busco la muerte, sólo canto a su singularidad.
El cĆrculo es como una masa de serpientes
donde los dioses celebran el otoƱo,
la concentración de espejos de bronce
detiene la marcha del ocƩano.
Los vocablos son una mƔscara tangible
para pronunciar el mundo,
y volver a apretar los labios.
Lo que se mantiene detrƔs es la exactitud de la zozobra
entre las venas de la lengua.
III (origen)
El eco se desborda en la caverna,
una espiral que choca contra las espinas
y se riega sobre la tierra,
abajo estĆ” la densa piel poseyendo las rocas
tras avanzar interminable por el agua;
la marcha se conoce por la cadencia
del arrullo de invisibles botas sobre los guijarros,
una tĆmida ascua de voluntad
empuja los mecanismos de los relojes,
grieta de un coloso de ónix en el valle,
boca frutal germinada en la oscuridad
sin tragar el vacĆo, la noche
que concentra el perfume en las manos.
El primero de los hombres trató de escapar del frĆo,
y el Ćŗltimo ha de volver en franca ingenuidad,
acaricia los glifos en las rocas,
son un exilio del cuerpo de la madre;
en lo desconocido no tendremos miedo,
abrir los brazos y gritar
si la marea se lleve nuestra vida, el eco hallarƔ a su dueƱo,
y todo lo que permanece afuera
echarĆ” raĆces de cristal
para salvar la carne cruda,
de su carne cruda,
por eso mĆ”s Ćntima.
IV (palabras lĆquidas)
Escribo estas palabras a la rebelión de la corriente,
cada Ɣpice de la rosa descubierta con los dedos,
retazos de papel y ceniza
acomodados en la coyuntura del mĆŗsculo,
morder otra tarde en su centro de minerales
por ser aureola y fruto,
el lienzo claro entre el pƩndulo y la lira
remata con arpegios delgados
las fronteras del jardĆn,
la esclera se estrangula por las raĆces
en las brillantes pajas de luz,
y hay un altar al final de laurel
donde las caracolas se aferran a sus sombras.
La elipse es el centro que navega el ojo,
un pequeƱo pincel en la frontera tƔctil
donde las palabras no causan mella.
TAMBIĆN TE PUEDE INTERESAR
0 comments
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.