FERNANDO CORTÉS SANTIAGO
marzo 08, 2026(Puerto Escondido, Oaxaca. 1998). Escritor, poeta y traductor. Es licenciado en Enseñanza de Idiomas por la Universidad Regional del Sureste. Ha publicado los libros: un amor d’enfant (Cuatro triángulos, laboratori editorial, 2020), Tiempo de Aguas (Editorial Pharus, 2022), ténebras (E pluribusunum, 2023) y hyper.on.dead.o (Cuatro triángulos, laboratorio editorial, 2024), fue incluido en la antología Mezcalito City II: Registro de poesía en Oaxaca (Cuatro triángulos, laboratorio editorial, 2025). Ha realizado traducciones al español para diferentes revistas y blogs. Ha dictado charlas y lecturas en diferentes universidades y recintos en la ciudad de Oaxaca. Actualmente es colaborador en Cuatro Triángulos, Laboratorio Editorial.
yomotsu
más allá del borde
y del polvo y las cenizas
del mundo que no está muerto
ahí donde la materia se seca al tocar la tierra
y los gritos de llanto ya no son los de un bebé
recién nacido sino voces
que me cuentan los errores
que recién cometí
aquí donde vago ahora
con lágrimas de sangre
y las manos llenas de tierra y tinta
que nos manchan la cara
y nos arañan la frente
mientras caminamos
y las luces en pares
son dos ojos que me miran
intentando devorarme
mientras camino
rechinando los dientes para ahorrarme maldiciones
casi nunca olvido gritar tu nombre
cuando imagino que te despiertas
luego de soñar con el día
en que te mencioné que el infierno era de hielo
y jamás te pregunte si tú también
pensabas si el hambre
y el silencio se parecen
miro esta carretera con huesos en las orillas
y pasto seco que separan las luces
de los ojos rojos de los olvidados
que me dan la bienvenida
mientras me invitan
a escribir cosas en el polvo de los carros
con la punta de los dedos
yo escribo las preguntas
que no hice
por si acaso
me arrepiento
y vuelvo la mirada
y antes de llegar al borde
decido no cruzar la carretera
los androides no se mueren
antes del impacto
antes de q todo sean escombros
y las flores quieran devorarme
antes que mis brazos se vuelvan de metal
y las sombras nos hayan consumido
quiero recordar los colores
de las montañas con sus ojos delirantes
cuando todo era un sueño
y yo me arrastraba por el pasto dibujando
lo que ahora veo bajo las nubes irradiantes
por si luego del desastre sigo aquí
y ya no haya nada de lo que
ahora pareciera que no importa
antes del naufragio y el estallido
intergaláctico
y la eterna colisión
de mis huesos y las flamas
a través de mis ojos de vidrio
antes de eso
quiero salir,
y contemplar el final del sol
antes que todo explote.
compositor
me disocio y alucino
imaginando
que me evaporo
porque ya no quiero
que me duela la espalda
y los muchachos ponen
una que otra rola
que anuncia
el final de la jornada
después de un accidente
en el crucero
del que nos libramos
por siempre llegar tarde
pero a trabajar
más que nada
preguntándonos si nunca
llegará el día en que
seamos virtuales
seres digitales convertidos
en datos descargables
que no sienten
miedo
del futuro
o de los virus
que solo podrían
ocultarnos
en las carpetas
que ya olvidaste
y que nunca
podrás encontrar
para borrarlas
así se siente quedarse sin batería
hay nubes negras
del incendio de este lado
y es ahí donde la tierra mojada
se endurece
en las manos
de quien sabe hacerlo
pero no te enseña
también hay polvo
sobre los pétalos
de las flores amarillas
que decidieron crecer
al lado de la carretera
luego estaba yo
recitando las vocales
en desorden
mientras 10 ojos me miraban
negando el miedo
de mis huesos temblorosos
y nadie tomó una foto
solo nos perdimos
en las risas de los no afectados

0 comments
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.